Pekín, 23 may (EFE).- La reciente gira del presidente chino, Xi Jinping, por el sur del país ha dejado algunas claves de lo que busca para contrarrestar los efectos de la guerra comercial con Estados Unidos: reducir la dependencia de la tecnología estadounidense y sustituirla por la suya propia.
Los medios oficiales chinos han ido desvelando a cuentagotas el balance que dejan un total de tres jornadas de "gira de inspección" de Xi, protocolo que los líderes del régimen comunista suelen usar para anunciar nuevas políticas y decretar instrucciones.
