La nueva política de confidencialidad de WhatsApp, que le permite compartir los datos de sus usuarios con otras empresas del grupo, preocupa a las autoridades europeas de protección de datos, que le solicitaron en una carta una suspensión de esta medida hasta obtener garantías legales.
El denominado G29, que agrupa a las distintas autoridades independientes de todos los países del bloque, pidió a esta empresa de mensajería instantánea que "deje de compartir los datos de sus usuarios hasta que se aporten las adecuadas garantías jurídicas", indicó este viernes en un comunicado.