Davos, Suiza (Reuters). La apertura de los mercados y el comercio mundial han sido acusados de provocar masivas pérdidas de empleos durante la última década, pero altos ejecutivos internacionales miran a las máquinas como las verdaderas culpables.
Y aunque los líderes empresariales reunidos en el Foro Económico Mundial (WEF) en Davos saborean la ganancia de productividad que puede aportar la tecnología, también advirtieron esta semana de que los daños colaterales en el empleo deben abordarse más seriamente.
